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Testimonios

Son ya 57 años que tengo, y ¿qué diré? ¿acaso ha habido algún momento de mi vida en que no te sintiese en mi corazón? A veces imagino que en cada célula de mi ser estás Tú, tanto, como el ADN que me construye.  Siempre también he pensado que no te merezco, extrañado de tu amor, no me explico cómo sigues conmigo, y cómo a veces, como oleadas de amor me ahogan, sin saber qué marea la ha provocado.  Antes de que mi razón intentase comprenderte, mi carne ya te conoció.  Señor Jesús, ¿a dónde iré yo, si sólo Tú tienes palabras de vida eterna?  ¿a dónde iré yo? ¡si tendrían que dividirme para separarme de Tí!.  A esta alturas de la vida, sólo quiero ver, sentir y pensar lo que Tú.  Tú sabes que a menudo quise desembarazarme de tu "molesta" presencia.  Busqué otras personas, otros mensajes, otros reinos.  Pero finalmente he comprendido que Tú eres mi patria. Y sólo quiero vivir ya de tu amor, no del mío. Y sólo pido ya,  que me dejes ir detrás de Tí, detrás de tus discípulos, contento con poner mi pie en el polvo de tu huella, acercándome por la noche en silencio a mirarte en esos hermanos y hermanas que cada día me visitan...

Chema


Mi gran amigo Paco me dijo hace muchos años, era entonces un adolescente: " Busca siempre la verdad ". Paco, sacerdote capuchino, murió prematuramente hace ya bastantes años. Yo sigo buscando la Verdad.
Tengo 54 años, nacido en una familia de clase media, el benjamín de ocho hermanos, mi padre se quedó en la ruina cuando tenía yo cinco o seis años. Epoca de penurias, nacionalcatolicismo, estudios en un colegio de élite: Maristas, gracias a la ayuda de los religiosos, huérfano a los trece años, estudié Ingeniería y me casé muy joven. Tengo tre hijos de 33, 32 y 28 años.
Mi vida se ha circunscrito a mi trabajo y a mi familia. He sido un pequeño burgués y mi compromiso con los demás se ha limitado a casi veinte años de catequista en mi Parroquia.
Cuando mis hijos crecieron me he dedicado más a mi búsqueda. Después de leer mucho, pensar un poco más y , creo, a la ayuda del Espíritu que todo ser humano tenemos, he llegado a unos puntos de partida claros:
Creo en Dios.
Creo en Jesús como su Hjo y hemano nuestro.
Creo en nuestra Madre María: para algo soy marista.
Creo en el Reino: La buena noticia a los pobres.
Creo en un Dios que es Amor puro.
Creo en la Opción por los Pobres.
Creo En la Teología de la Liberación.
Creo en Casaldálica, L.Boff, M.Romero, Rhaner, H. Kung, Vigil, Castillo, etc.
Creo en la Utopía
Creo en eu mundo mejor al que todo cristiano está obligado a comprometerse, dando la vida si es preciso.
Mi compromiso se ha iniciado con una vida más austera, con la renuncia a la burguesía, con mi compromiso co ONGs con las que colaboro y con Voluntariados con los que participo.
En definitiva, estoy en camino, progresando, creo, buscando siempre la Verdad.
Si alguien piensa que me equivoco, es posible que tenga razón, pero con toda la humildad del mundo le diría parafraseando a un teólogo de la liberación: Déjenme que me equivoque a favor de los crucificados de este mundo.

                       Gracias,  Jorge Prieto



Yo creo, tengo la suerte de creer y que es lo mejor que puede sucedernos en esta vida. Quizás no sea un cristiano ejemplar pero intento enfocar mi vida hacia Cristo y a los demás. El ser humano tiene muchísimos obstáculos a lo largo de su vida, a mí me afectan y a veces me apartan de la fé. No obstante, aún en el hipotético de que nuestra creencia fuese falsa, seguiría manteniendo mi fé, porque creo que dedicar (o al menos intentarlo) nuestra vida al bien y a los demás es lo mejor que puede pasarnos.
Un saludo y un abrazo de José Ramón.
"Dejad crecer juntos el trigo y la maleza. Cuando llegue el momento de la cosecha diré a los segadores: Cortad primero la maleza y echadla en gavillas al fuego, y después guardad el trigo en el granero". (Mt 13, 30).
Queridos hermanos en Cristo
Tanto Salud como yo, nos unimos a las oraciones de todos aquellos que rezan para que el Espíritu Santo acompañe vuestras reflexiones y vuestro acercamiento a Dios. Damos gracias a Dios en comunión con vosotros por los regalos que en todos estos días nos hace su divina providencia por el restablecimiento frente a la enfermedad y al desasosiego surgido tras un año de dificultades inesperadas y dolorosas.
Ofrecemos de todo corazón nuestros esfuerzos de estos días atrás para enfrentarnos a la enfermedad con el sosiego y la paz que da el sentirse y saberse hijos de Dios, de un Dios que da la gracia infinita y la serenidad suficiente para estar seguros de que cualquier dolor nos acerca cada día más a Jesucristo.
Debéis saber que hace algo más de un año hemos estado de misiones en Santo Domingo, en la República Dominicana. No podéis imaginar cómo se vive la cercanía de Dios desde la experiencia misionera en la República Dominicana: cada día es una gracia nueva, cada momento es un nuevo milagro y cada ser humano, a pesar del dolor o la pobreza en que viven estas gentes, es un Jesucristo que viene a tendernos la mano y pedirnos que le acompañemos.
Cuando volvimos a Sevilla, en el mes de septiembre del 99, nos encontramos con la enfermedad: A Salud le descubrieron un carcinoma en el pecho derecho y ha tenido que enfrentarse al dolor y a la quimioterapia. Nada de este dolor tiene sentido si no es desde la Fe, en el conocimiento de que otros, como Jesucristo, sufren cada día esta postración o dificultades similares. El dolor y las contrariedades de la vida son experiencias de cercanía a Cristo, viviendo cada momento como parte de esa Cruz que Él nos ha dejado.
En lo que a mi respecta, os reconozco que este sufrimiento me ha asustado y me preocupado tremendamente, pero he luchado cada día para conseguir que ella se sintiera más feliz y mantener así la esperanza de que todo este padecimiento es pasajero, como ahora Dios nos ha regalado recientemente. Otras dificultades me he encontrado en estos días: mi hermano, impedido por un accidente sufrido en agosto del 99 y que aún hoy se recupera lentamente, mi padre que debe operarse de un tumor y Dios me pide, además, que ponga en funcionamiento un despacho de abogados en el que trabajo ahora haciéndome ver que tal vez me llama para muchos otros menesteres que hoy por hoy desconozco. En mi debilidad, siento que Dios se hace fuerte día a día, porque es sólo Él quien consigue hacerme salir a flote frente a ciertas dudas y frente a ciertas dificultades que no tienen una fácil explicación o carecen aparentemente de sentido.
Hay momentos que son de fatiga, agotamiento, desaliento, dificultades que no tienen sentido si no es desde una experiencia real y absoluta de Jesucristo en la Cruz, decisiones que se deben tomar con el valor de quien se sabe acompañado en todo momento por Aquél que todo lo puede y que todo lo ve, que conoce hasta el último pliegue de nuestra alma, y que no puede ser engañado por fáciles excusas o actitudes de doble moral. Desechad el miedo a cuanto puedan pensar otros, al qué dirán, y lanzaos con valentía a presentaros desnudos ante Dios, porque es seguro que Él os dará el cobijo más cálido y el abrazo más fuerte. No despreciéis la semilla que Dios ha sembrado en vuestros corazones-
Entre tanto, ofrecemos por vosotros estos nuestros días de Gracia... y así el grano de trigo cae en tierra y da fruto abundante.

Que Dios os bendiga.
Salud y Ernesto


Somos Cecilia y roberto. Por la Gracia de Dios somos Católicos practicantes. Pese a las crisis, problemas, dificultades económicas y pecados, somos MUY FELICES porque intentamos seguir a Jesús. El nos anima, apoya, nos otorga fuerzas, nos ilumina, proteje y cuida. Nos ha dado estabilidad económica, conciencia de luchar por un mundo justo libre de la explotación y opresión del capitalismo internacional. El nos ha otorgado alegría, el ser optimistas, salud, conocimientos, humildad y una gran capacidad para perdonar y pedir perdón, asi como esperanza en la humanidad. El nos ha otorgado, inmerecidamente, sentido a nuestra vida, tal vez por eso no conocemos la palabra "aburrimiento", porque ver televisión juntos, llamar por teléfono, lavar el carro, cosinar (eso de cosinar yooo, soy un fracaso, se las debo), disculpen el buen humor es un don también de Dios como dice mons. Pedro Casaldáliga. Todas las cosas ordinarias tienen sentido y son en muchas ocaciones motivo de fiesta = alegría. Cultivamos nuestra íntima relación con Jesús invocando juntos al Espíritu Santo, leyendo la Biblia, participando en la Eucaristia, la Oración privada y comunitaria. Como dice el Salmo: "Gustad y ver que Bueno es el Señor".Abrazos en Nra. Sra. de la Providencia, 

Cecilia y Roberto


Jo, Chema, es qué ... pensar ... y luego expresar ... y luego descifrar ...
   En fin, allá voy.
   Yo creo que Dios tiene un problema conmigo: nunca he dudado ni de su existencia, ni de su presencia. Mi lógica con Dios es aplastante, sin Dios, nada tiene lógica. Por eso, el encuentro con Jesús, significó dejar la lógica y pasar a los afectos.
   O sea para aclararme a mi mismo: primero fué el Dios del conocimiento, para pasar (con Jesús) al Dios del afecto. El primero era impersonal casi, o más bien, frío y un poco aséptico, como el que sabe que existe Nueva York, pero nunca ha estado allí (por ejemplo, yo): vamos que no es que te influya para nada en tu vida. Ese Dios de mi entendimiento, estaba bastante bien, pero no satisfacía nada. O sea, como si nada. Solo mi entendimiento se tranquilizaba: todo era lógico.
   Luego viene Jesusito de mi vida, y ¡zas! te aguantas, Casimiro, pero ya te lo ha presentado, te ha maravillado, te has enamorado, "me pudo y me sedujo", como a Jeremías. Lo bueno, es que ya no era solo la lógica, sino el afecto ... ya era la fe.
   Luego llegó la esperanza, porque claro, esto tiene que mejorar, aunque ya sea bueno, y tienes una misión en el mundo (no es la vocación de cura, sino un mensaje de esperanza que llevar), o sea que estás aqui, no solo para ti (que ya es bastante) sino para todo y para todos. Y qué es lo que mejor te ha dado, pues dalo que es un regalo.
   Y, por fin, el amor: se empeña en que el Espíritu, no solo da inteligencia, voluntad, sino fuerza que se traduce en amor. Porque no hay mayor fuerza que esa (eso está claro). Y héte aquí que el pasota más pasota de todos los pasotas, se quiere convertir en dador de esperanza y de amor (la fe solo la da Dios). Y como además nací en Iglesia, viví en Iglesia y la más profunda de todas las realidades humanas por mi vividas han sido en Iglesia, pues a aguantarte y a quererla (encima).
   Resumiendo, que me enrollo, creo en el Jesús que me ha presentado a Dios, y que me dio su Espíritu para vivir una realidad nueva y comunitaria. Y solo después de esto sé una verdad: lo único importante de la vida es morirse, y no es importante porque resucitamos (como él) ¿para que leches me voy a preocupar, ni tan siquiera por mi mismo? Vive relajado, feliz, haciendo que los demás lo sean; que lo demás está en las mejores manos. Y pelea por la vida, que la muerte ya te traerá más vida. Paz y bien, hermanos.


Casimiro


Fecha última actualización de esta web: 03/01/2014
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