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Pregunta nº 4: Falso

"Cada uno los oía hablar en su propia lengua". Con esto no se sugiere que los Apóstoles fuesen capaces de hablar varias lenguas, sino que se está sugiriendo que la nueva Iglesia debe asumir todas las lenguas de los hombres y todas las culturas. Debe transmitir el mensaje de Cristo, retraducirlo si es preciso, a través de la cultura, lengua y forma de pensar de cada pueblo. Y de este esfuerzo no se libraron ni las primeras comunidades ni los apóstoles. Lo cual no quita que se diesen verdaderos casos de personas capaces de hablar espontáneamente en distintas lenguas.

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PENTECOSTÉS
1 Al llegar el día de pentecostés, estaban todos juntos en el mismo lugar. 2 De repente un ruido del cielo, como de viento impetuoso, llenó toda la casa donde estaban. 3 Se les aparecieron como lenguas de fuego, que se repartían y se posaban sobre cada uno de ellos. 4 Todos quedaron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en lenguas extrañas, según el Espíritu Santo les movía a expresarse.5 Había en Jerusalén judíos piadosos de todas las naciones que hay bajo el cielo. 6 Al oír el ruido, la multitud se reunió y se quedó estupefacta, porque cada uno los oía hablar en su propia lengua. 7 Fuera de sí todos por aquella maravilla, decían: «¿No son galileos todos los que hablan? 8 Pues, ¿cómo nosotros los oímos cada uno en nuestra lengua materna? 9 Partos, medos y elamitas, habitantes de Mesopotamia, Judea y Capadocia, el Ponto y el Asia, 10 Frigia y Panfilia, Egipto y las regiones de Libia y de Cirene, forasteros romanos, 11 judíos y prosélitos, cretenses y árabes, los oímos hablar en nuestras lenguas las grandezas de Dios». 12 Todos fuera de sí y desconcertados, se decían unos a otros: «¿Qué significa esto?». 13 Pero otros, burlándose, decían: «Están borrachos».

DISCURSO DE PEDRO
14 Entonces Pedro, en pie con los once, les dirigió en voz alta estas palabras: «Judíos y habitantes todos de Jerusalén: percataos bien de esto y prestad atención a mis palabras. 15 No; éstos no están borrachos, como vosotros suponéis, pues son las nueve de la mañana; 16 lo que pasa es que se está cumpliendo lo que dijo el profeta Joel: 17 En los últimos días, dice Dios: derramaré mi espíritu sobre todos los hombres, vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán, vuestros ancianos tendrán sueños y vuestros jóvenes visiones, 18 y hasta en los esclavos y esclavas derramaré mi espíritu aquellos días. 19 Y haré aparecer señales en el cielo y en la tierra: sangre, fuego y columnas de humo. 20 El sol se cambiará en tinieblas y la luna en sangre antes que llegue el día del Señor grande y glorioso...