Comprueba tus conocimientos sobre Pentecostés

(elige entre V o F, si juzgas que la afirmación propuesta es verdadera o falsa)

 

Pregunta nº 3: Verdadero

Desde una perspectiva teológica, el cristianismo se pone en movimiento a partir de la Resurrección de Jesús, cuando infunde a sus discípulos la fuerza capaz de cambiar su desencanto en ilusión. La iglesia nace cuando Jesús resucita. El Cuarto Evangelio indica con toda claridad que fue el mismo día de Pascua cuando el Resucitado envió su "pneuma" a sus discípulos, confiriéndoles los atributos para poner en marcha la nueva Comunidad (Jn 20,19-23)

Ahora bien, Lucas desea que la comunidad cristiana asocie sus inicios a una fecha exacta y a una fiesta. Hará comenzar a la Iglesia en la fiesta de Pentecostés, cristianizando una festividad judía íntimamente relacionada con la Pascua del Sinaí. Desde este punto de vista teológico, Pentecostés y Pascua encierran una misma realidad. Y Pentecostés no es un día de 24 horas, sino un acontecimiento histórico que inició Jesús, el Resucitado, y que terminará al final de los tiempos. Pentecostés sigue aconteciendo hoy en medio de la Iglesia.

Volver a las preguntas

 

PENTECOSTÉS
1 Al llegar el día de pentecostés, estaban todos juntos en el mismo lugar. 2 De repente un ruido del cielo, como de viento impetuoso, llenó toda la casa donde estaban. 3 Se les aparecieron como lenguas de fuego, que se repartían y se posaban sobre cada uno de ellos. 4 Todos quedaron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en lenguas extrañas, según el Espíritu Santo les movía a expresarse.5 Había en Jerusalén judíos piadosos de todas las naciones que hay bajo el cielo. 6 Al oír el ruido, la multitud se reunió y se quedó estupefacta, porque cada uno los oía hablar en su propia lengua. 7 Fuera de sí todos por aquella maravilla, decían: «¿No son galileos todos los que hablan? 8 Pues, ¿cómo nosotros los oímos cada uno en nuestra lengua materna? 9 Partos, medos y elamitas, habitantes de Mesopotamia, Judea y Capadocia, el Ponto y el Asia, 10 Frigia y Panfilia, Egipto y las regiones de Libia y de Cirene, forasteros romanos, 11 judíos y prosélitos, cretenses y árabes, los oímos hablar en nuestras lenguas las grandezas de Dios». 12 Todos fuera de sí y desconcertados, se decían unos a otros: «¿Qué significa esto?». 13 Pero otros, burlándose, decían: «Están borrachos».

DISCURSO DE PEDRO
14 Entonces Pedro, en pie con los once, les dirigió en voz alta estas palabras: «Judíos y habitantes todos de Jerusalén: percataos bien de esto y prestad atención a mis palabras. 15 No; éstos no están borrachos, como vosotros suponéis, pues son las nueve de la mañana; 16 lo que pasa es que se está cumpliendo lo que dijo el profeta Joel: 17 En los últimos días, dice Dios: derramaré mi espíritu sobre todos los hombres, vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán, vuestros ancianos tendrán sueños y vuestros jóvenes visiones, 18 y hasta en los esclavos y esclavas derramaré mi espíritu aquellos días. 19 Y haré aparecer señales en el cielo y en la tierra: sangre, fuego y columnas de humo. 20 El sol se cambiará en tinieblas y la luna en sangre antes que llegue el día del Señor grande y glorioso...