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Argumentos a favor |
Argumentos en contra |
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1.- El ejemplo de Jesús. |
| Según los
evangelios parece indiscutible que Jesús se mantuvo célibe durante
toda su vida. Parece ser también que esta opción de Jesús
se desprende de su vivir escatológicamente, es decir, el celibato
expresaría socialmente en Jesús la inminente llegada del Reino de
Dios. |
Si bien Jesús se mantuvo célibe no exigió en ningún
momento a sus seguidores (tampoco a los apóstoles) esta opción de
vida. De hecho entre sus discípulos había casados como Pedro.
Pablo, más tarde dirá, que respecto a la virginidad (celibato), no
tiene ningún mandato del Señor (1 Co 7,25)
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2.- Para el sacerdote, el celibato ¿debe
ser obligatorio u opcional? |
| El celibato
aporta al ministerio eclesial la significación de disponibilidad y
llamada a la trascendencia, tan importantes para realizar el ministerio. Por
otra parte, el celibato, como estilo y opción de vida, expresa la relación
sin igual entre el ordenado y Cristo. El pueblo de Dios necesita vislumbrar
(ver) a Cristo representado en sus sacerdotes, y el celibato conviene a esa
representación. |
El celibato
aparece siempre en los textos evangélicos al lado del matrimonio y es
contemplado (en Mt.22) como anuncio y realización ya desde ahora de la
realidad de la resurrección, como vocación y gracia (en Mt 19),
como abandono y disponibilidad (en Lc 18), pero siempre con vistas al reino.
Todos los textos parecen corroborar que el celibato (como el matrimonio) habría
que contemplarlo desde el punto de vista carismático. Si es así, ¿cómo
se puede vincular un carisma a una imposición institucional?. Si el
celibato es una vocación ¿ha de estar necesariamente ligado a la
vocación al ministerio?. |
| -Opinión
reciente de un teólogo |
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